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martes, 11 de octubre de 2016

¿Puede la Biblia ayudarme a mí?

Da consejos para la vida diaria. La Biblia nos aconseja sobre asuntos muy personales y sobre temas variados.
Un matrimonio joven de Asia comprobó lo buenos que son los consejos bíblicos. Como a muchos recién casados, les costó adaptarse el uno al otro y tener buena comunicación. Pero empezaron a poner en práctica lo que leían en la Biblia. ¿Cuál fue el resultado? Vicent, el esposo, explica: “Lo que leí en la Biblia me ayudó a afrontar los retos del matrimonio con amor. Poner en práctica esos consejos nos ha hecho felices”. Su esposa, Annalou, lo confirma: “Leer ejemplos bíblicos nos ayudó mucho. Ahora soy una esposa feliz y estoy contenta con las metas que tenemos en común”.
Ayuda a conocer a Dios. Además de lo que Vicent comenta sobre su matrimonio, añade: “Gracias a la lectura de la Biblia, me siento más cerca que nunca de Jehová”. Este comentario destaca un punto clave: la Biblia puede ayudarlo a usted a conocer mejor a Dios. Al hacerlo, no solo se beneficiará de los consejos que él ofrece, sino que también llegará a ser su amigo. Y descubrirá que en su Palabra nos habla de un futuro mejor, en el que podremos disfrutar para siempre de la vida de verdad (1 Timoteo 6:19). Eso es algo que ningún otro libro puede ofrecerle.
Si empieza a leer la Biblia y hace de ello un hábito, usted también podrá mejorar su vida ahora y conocer mejor a Dios. Sin embargo, es probable que le surjan muchas preguntas al leerla. Cuando le pase eso, recuerde el buen ejemplo de un funcionario etíope que vivió hace más de dos mil años. Este hombre tenía muchas preguntas sobre las Escrituras. Felipe, discípulo de Jesús, le preguntó si entendía lo que estaba leyendo, y él le contestó: “¿Realmente, cómo podría hacerlo, a menos que alguien me guiara?”. * A continuación, permitió que Felipe, quien era un buen maestro, lo ayudara (Hechos 8:30, 31, 34). Igualmente, si usted desea comprender mejor la Biblia, lo invitamos a rellenar un formulario en Internet en jw.org o a escribir a la dirección más cercana de las que se mencionan en esta revista. También puede ponerse en contacto con los testigos de Jehová de la zona donde vive o visitar un Salón del Reino. Lo animamos a que consiga una Biblia hoy mismo y deje que esta mejore su vida.
Si tiene dudas de que la Biblia sea confiable, vea el video ¿Por qué podemos confiar en que la Biblia dice la verdad? Para encontrarlo, vaya al sitio jw.org, haga clic en “Buscar contenido” y escriba el título del video.

viernes, 19 de agosto de 2016

¿Contesta Dios todas las oraciones?


¿QUÉ ORACIONES DIRÍA QUE CONTESTA DIOS?
  • Todas
  • Algunas
  • Ninguna
LO QUE DICE LA BIBLIA
“Jehová está cerca [...] de todos los que lo invocan en apego a la verdad” (Salmo 145:18).
¿QUÉ MÁS DICE LA BIBLIA?
  • Dios no escucha las oraciones de quienes le desobedecen a propósito (Isaías 1:15). Pero si estas personas cambian su forma de actuar, pueden tener una buena relación con Dios (Isaías 1:18).
  • Para que Dios conteste nuestras oraciones, lo que le pedimos debe estar en armonía con sus mandatos, que se hallan en la Biblia (1 Juan 5:14).

¿Hay que orar en una postura específica?

ALGUNAS PERSONAS CREEN que para orar siempre deben arrodillarse, inclinar la cabeza o cruzar las manos. Y usted, ¿qué cree?
LO QUE DICE LA BIBLIA
Dios ha escuchado a personas que le oraron mientras estaban de pie, sentadas, arrodilladas o postradas (1 Crónicas 17:16; 2 Crónicas 30:27; Esdras 10:1; Hechos 9:40). Él no exige que le oremos en una posición específica.
¿QUÉ MÁS DICE LA BIBLIA?

¿Nos oye Dios cuando le pedimos ayuda?

La respuesta que da la Biblia

Sí. Dios escucha a las personas sinceras que le hacen peticiones que no van en contra de su voluntad. De hecho, la Biblia contiene ejemplos de personas que acudieron a Dios por ayuda. Ver algunos de estos ejemplos nos animará a orar, aun cuando jamás lo hayamos hecho.
  • “Ayúdame, Jehová Dios mío; sálvame conforme a tu misericordia.” (Salmo 109:26, Reina-Valera, 1960.)
  • “Dios mío, yo soy muy pobre, y estoy muy necesitado; ¡ven pronto! Dame tu ayuda.” (Salmo 70:5, Traducción en lenguaje actual.)
No cabe duda de que el escritor de estos versículos tenía una sólida fe en Dios. Pero ¿y si no tenemos tanta fe? Pues bien, Dios también escucha a quienes lo buscan con un buen corazón. La Biblia dice que él atiende los ruegos de quienes están “quebrantados de corazón” y “aplastados en espíritu”, es decir, sumamente angustiados (Salmo 34:18).
Puede que a veces pensemos que Dios está muy lejos y que no le interesan nuestros asuntos. Sin embargo, las Escrituras declaran: “Jehová es alto, y, no obstante, al humilde lo ve; pero al altanero lo conoce solo de distancia” (Salmo 138:6). Jesús incluso les aseguró a sus discípulos: “Los mismísimos cabellos de la cabeza de ustedes están todos contados” (Mateo 10:30). En efecto, si Dios está al tanto hasta de detalles como estos, que nosotros mismos solemos pasar por alto, con cuánta más razón nos escuchará cuando le contemos nuestras inquietudes (1 Pedro 5:7).