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martes, 6 de septiembre de 2016

Acudan a Dios para ser felices en el matrimonio

“El que los creó desde el principio los hizo macho y hembra.” (Mateo 19:4)
Jehová * Dios casó a la primera pareja. La Biblia dice que él creó a la primera mujer y “procedió a [...] traerla al hombre”. Adán se sintió tan feliz que dijo: “Esto por fin es hueso de mis huesos y carne de mi carne” (Génesis 2:22, 23). Jehová sigue queriendo que los casados sean felices.
Cuando dos personas se casan, quizá piensen que todo será perfecto. Pero la realidad es que hasta las parejas que más se aman tendrán problemas (1 Corintios 7:28). En este folleto hallará principios bíblicos que, si los pone en práctica, contribuirán a la felicidad de su matrimonio y su familia (Salmo 19:8-11).

 1 ACEPTE EL PAPEL QUE JEHOVÁ LE HA DADO

LO QUE DICE LA BIBLIA: El esposo es el cabeza de la familia (Efesios 5:23).
Si usted es el esposo, Jehová espera que cuide de su esposa con cariño (1 Pedro 3:7). Él la creó como complemento suyo y quiere que la trate con dignidad y amor (Génesis 2:18). Debe amarla tanto que los intereses de ella sean más importantes que los suyos (Efesios 5:25-29).
Si usted es la esposa, Jehová espera que le tenga profundo respeto a su esposo y que lo ayude a cumplir con su papel (1 Corintios 11:3;Efesios 5:33). Apóyelo en sus decisiones y coopere con él de buena gana (Colosenses 3:18). Al hacerlo, será muy valiosa a los ojos de él y de Jehová (1 Pedro 3:1-6).
LO QUE PUEDE HACER:
  • Pregúntele a su cónyuge qué puede hacer usted para ser un mejor esposo o esposa. Escuche con atención lo que le diga y haga lo posible por ponerlo en práctica
  • Sea paciente. Aprender a complacerse mutuamente toma tiempo

2 MUESTRE INTERÉS SINCERO POR LOS SENTIMIENTOS DE SU CÓNYUGE

LO QUE DICE LA BIBLIA: Es importante que tome en serio los intereses de su pareja (Filipenses 2:3, 4). Trate bien a su cónyuge, recuerde que Jehová espera que sus siervos sean amables siempre (2 Timoteo 2:24). Piense en cómo va a expresarse, pues la Biblia advierte: “Las palabras desconsideradas hieren como una espada, la palabra de un sabio será el remedio” (Proverbios 12:18, La Biblia Latinoamérica, 2011). El espíritu de Jehová lo ayudará a hablar de manera amorosa y con bondad (Gálatas 5:22, 23; Colosenses 4:6).
LO QUE PUEDE HACER:
  • Pídale a Dios que lo ayude a mantener la calma y una mentalidad abierta antes de hablar de asuntos importantes con su cónyuge
  • Piense con cuidado qué dirá y cómo lo dirá

 3 RECUERDE QUE SON UN EQUIPO

LO QUE DICE LA BIBLIA: Al casarse, los cónyuges llegan a ser “una sola carne” (Mateo 19:5). Pero siguen siendo dos personas que a veces tendrán diferencias de opinión. Así que es necesario que ustedes aprendan a estar unidos en lo que piensan y sienten (Filipenses 2:2). La unidad es imprescindible cuando tomen decisiones. ¿Cómo se logra? La Biblia dice: “Por el consejo los planes [...] se establecen firmemente” (Proverbios 20:18). Permita que los principios bíblicos los guíen cuando decidan juntos sobre alguna cuestión importante (Proverbios 8:32, 33).
Un matrimonio tiende la ropa y lava los platos juntos
LO QUE PUEDE HACER:
  • No se limite a hablar con su cónyuge de cosas generales; háblele de sus sentimientos
  • Antes de comprometerse a hacer algo, consulte el tema con su cónyuge

miércoles, 3 de agosto de 2016

La ansiedad

¿Es normal tener ansiedad?

LA REALIDAD.

La ansiedad incluye sentimientos de angustia, nerviosismo y preocupación. Como vivimos en un mundo inestable, a todos nos puede dar ansiedad.

LO QUE ENSEÑA LA BIBLIA.

El rey David escribió: “¿Cuánto tiempo más seguiré angustiado? ¿Cuánto tiempo más sufriré esta pena?” (Salmo 13:2, La Palabra de Dios para Todos). ¿Qué le ayudó a seguir adelante? Orar le permitió contarle a Dios toda su angustia, convencido de que él lo amaba (Salmo 13:5; 62:8). Dios nos invita a desahogarnos con él cuando tenemos ansiedad, pues él se interesa por nosotros (1 Pedro 5:7).

Una mujer mayor sentada a la entrada de su casa mientras una pareja joven le atiende el jardín

Hacer algo por quienes queremos puede aliviar la inquietud que sentimos por ellos.
Ahora bien, a veces podemos aprovechar esa ansiedad para hacer algo útil. Por ejemplo, cuando el apóstol Pablo sintió “inquietud por todas las congregaciones”, hizo todo lo que pudo por animar a aquellos por quienes estaba preocupado (2 Corintios 11:28). En ese sentido, su ansiedad fue una ventaja, pues lo motivó a ayudar a otros. Lo mismo podemos hacer nosotros, ya que no mostrar interés o ser indiferentes sería una señal de falta de amor por los demás (Proverbios 17:17).
“No [vigilen] con interés personal solo sus propios asuntos, sino también [...] los de los demás” (Filipenses 2:4).

 ¿Y si no puede controlar la ansiedad?

LA REALIDAD.

Hay quienes se angustian por errores del pasado, por lo que deparará el futuro o por la situación económica. *

LO QUE ENSEÑA LA BIBLIA.

Angustia por errores del pasado: En el siglo primero, hubo quienes antes de hacerse cristianos habían sido borrachos, inmorales, ladrones y extorsionadores (1 Corintios 6:9-11). En vez de estancarse en los errores del pasado, cambiaron su estilo de vida y confiaron en la gran misericordia de Dios, que él extiende generosamente. Salmo 130:4 dice respecto a Dios: “Porque hay el verdadero perdón contigo”.
Inquietud por el futuro: “Nunca se inquieten acerca del día siguiente”, dijo Jesucristo. Y añadió: “Suficiente para cada día es su propia maldad” (Mateo 6:25, 34). ¿Qué quiso decir? Que nos centremos en los problemas de hoy. No nos compliquemos pensando en lo que podría suceder mañana, pues podría nublarnos el juicio y hacernos tomar decisiones precipitadas. Recuerde que muchas veces lo que uno teme no llega a suceder.
Inquietudes económicas: Un sabio del pasado dijo: “No me des ni pobreza ni riqueza” (Proverbios 30:8). Aprendió a estar satisfecho, una actitud que agrada a Dios. Hebreos 13:5 dice: “Que su modo de vivir esté exento del amor al dinero, y estén contentos con las cosas presentes. Porque [Dios] ha dicho: ‘De ningún modo te dejaré y de ningún modo te desampararé’”. A diferencia del dinero, que puede fallar, Dios nunca decepciona a quienes confían en él y llevan una vida sencilla.
“No he visto a nadie justo dejado enteramente, ni a su prole buscando pan” (Salmo 37:25).

¿Viviremos alguna vez sin ansiedad?

LO QUE DICE LA GENTE.

“Estamos entrando en una nueva era de ansiedad”, comentó en el año 2008 Harriet Green en un artículo del periódico The Guardian.En el 2014, Patrick O’Connor, del periódico The Wall Street Journal,escribió que “los americanos están alcanzando niveles de ansiedad sin precedentes”.

LO QUE ENSEÑA LA BIBLIA.

“La preocupación agobia a la persona; una palabra de aliento la anima” (Proverbios 12:25, Nueva Traducción Viviente). Hallamos “una palabra de aliento” en las buenas nuevas del Reino de Dios (Mateo 24:14). Ese Reino, un gobierno de origen divino, pronto logrará lo que nosotros no podemos: eliminar la ansiedad y sus causas, incluidas la enfermedad y la muerte. La Biblia promete que Dios “limpiará toda lágrima de sus ojos, y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor” (Revelación [Apocalipsis] 21:4).
“Que el Dios que da esperanza los llene de todo gozo y paz”(Romanos 15:13).