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lunes, 18 de abril de 2016

¿Murió Jesús en una cruz?

La respuesta que da la Biblia

Para muchos, la cruz es el símbolo del cristianismo. Sin embargo, en la Biblia no se describe el instrumento de ejecución que se usó en el caso de Jesús. Así que nadie sabe a ciencia cierta cómo era. De todas formas, la Biblia nos deja ver que Jesús no murió en una cruz, sino en un madero, o palo vertical.
Al referirse a dicho instrumento, la Biblia suele usar el término griegostaurós (Mateo 27:40; Juan 19:17). Pese a que muchas traducciones vierten esta palabra como “cruz”, numerosos eruditos opinan que “denota, primariamente, un palo o estaca derecha”. * De acuerdo con cierta obra de consulta, staurós “nunca se refiere a dos piezas de madera unidas en algún ángulo” (A Critical Lexicon and Concordance to the English and Greek New Testament).
La Biblia también utiliza el término griego xýlon como sinónimo destaurós (Hechos 5:30; 1 Pedro 2:24). Esta palabra significa “madera”, “leño”, “estaca”, “palo” o “árbol”. * En una nota incorporada a la obraHistoria universal de la Iglesia Católica, de René F. Rohrbacher, se explica que tanto este término como su equivalente hebreo “no significan propiamente lo que nosotros entendemos por cruz, sino un simple madero”.

¿Aprueba Dios el uso de la cruz?

Crux simplex es el nombre latino del madero o palo al que se fijaban los delincuentes
Sin importar cuál haya sido la forma del instrumento de ejecución de Jesús, la Biblia nos da razones para concluir que los cristianosno deberíamos usar la cruz para adorar a Dios. Veamos tres.
  1. Dios detesta que se le adore mediante imágenes o símbolos, como la cruz.A los israelitas, Dios les ordenó que no usaran “símbolo alguno” en su adoración. Por su parte, los cristianos recibieron el siguiente mandato: “Huyan de la idolatría” (Deuteronomio 4:15-19;1 Corintios 10:14).
  2. Los primeros cristianos no usaron la cruz. * Todos los cristianos debemos imitar el ejemplo de los apóstoles y seguir sus enseñanzas (2 Tesalonicenses 2:15).
  3. La cruz era un símbolo de la religión pagana. * Cientos de años después de la muerte de Jesús, cuando las congregaciones se habían apartado de sus enseñanzas, a los nuevos miembros “se les permitió mantener en gran parte sus signos y símbolos”, incluida la cruz (Diccionario expositivo de palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento exhaustivo,entrada “Crucificar, cruz”). Con todo, la Biblia nunca ha apoyado la práctica de adoptar símbolos paganos para hacer nuevos discípulos (2 Corintios 6:17).

viernes, 15 de abril de 2016

La Resurreccion de Jesus

¿Ocurrió de verdad?

En el año 33, Jesús de Nazaret fue ejecutado. Había sido acusado falsamente de sedición, golpeado sin piedad y clavado en un madero, donde sufrió una muerte horrible. Sin embargo, Dios le devolvió la vida y, cuarenta días después, Jesús ascendió al cielo.
Este impresionante relato nos ha llegado a través de los cuatro Evangelios del Nuevo Testamento, o Escrituras Griegas Cristianas. Pero ¿de verdad ocurrió todo aquello? Esta es una pregunta muy importante que requiere respuesta, porque si solo se trata de un cuento, la fe cristiana no tiene ningún sentido y la esperanza de vivir para siempre en un paraíso sería solo un sueño (1 Corintios 15:14). Ahora bien, si sucedió de verdad, entonces tenemos ante nosotros un futuro maravilloso. Por eso, ¿son los hechos que narran los Evangelios realidad o ficción?

LO QUE DICE LA HISTORIA

A diferencia de las leyendas, los Evangelios están escritos con minuciosa precisión. Por ejemplo, mencionan por nombre muchos lugares que todavía hoy se pueden visitar y a personas que los historiadores confirman que existieron (Lucas 3:1, 2, 23).
 Del propio Jesús hablan escritores seglares de los siglos primero y segundo. * El modo en que fue ejecutado, tal y como se describe en los Evangelios, coincide con los métodos de ejecución romanos de esa época. Además, todos los sucesos se relatan con objetividad y franqueza, hasta revelan aspectos negativos de algunos de sus discípulos (Mateo 26:56; Lucas 22:24-26; Juan 18:10, 11). Todo esto muestra que los evangelistas dijeron la verdad y dieron datos exactos sobre Jesús.

¿RESUCITÓ JESÚS?

Aunque en general se acepta que Jesús fue una persona real, hay quienes dudan que haya resucitado. Hasta sus propios apóstoles no lo creyeron al principio (Lucas 24:11). Pero sus dudas desaparecieron cuando ellos y otros discípulos vieron en diferentes ocasiones a Jesús tras su resurrección. De hecho, en una de ellas lo vieron más de quinientas personas a la vez (1 Corintios 15:6).
Con mucho valor, y a riesgo de perder su libertad y su vida, los discípulos anunciaron a todo el mundo que Jesús había resucitado, hasta a sus propios asesinos (Hechos 4:1-3, 10, 19, 20; 5:27-32). ¿Se habrían arriesgado tanto si no hubieran estado completamente seguros de que Jesús había resucitado? No. Lo que es más, el convencimiento de que la resurrección de Jesús ocurrió de verdad es lo que ha hecho que el cristianismo haya tenido y siga teniendo tanto impacto en la humanidad.
Los relatos de la muerte y resurrección de Jesús que figuran en los Evangelios tienen todos los elementos de un registro histórico confiable. Si estudia estos relatos, se convencerá de que los hechos que narran de veras ocurrieron. Pero lo que más lo ayudará a convencerse es entender por qué ocurrieron. El siguiente artículo lo explicará.

¿Por qué no hay más respaldo de fuentes históricas?

Puesto que Jesús tuvo tanta influencia en la humanidad, ¿debería haber más pruebas de esa época —aparte de la Biblia— que confirmen su existencia y resurrección? No necesariamente. Por un lado, se trata de sucesos de hace casi dos mil años y muy pocos escritos contemporáneos, como los Evangelios, han sobrevivido hasta nuestros días (1 Pedro 1:24, 25). Por otro, es poco probable que los enemigos de Jesús escribieran algo que hiciera que más gente creyera lo que se decía de él.
Con respecto a la resurrección de Jesús, el apóstol Pedro explicó: “Dios levantó a [este] al tercer día y le concedió manifestarse, no a todo el pueblo, sino a testigos nombrados de antemano por Dios, a nosotros, que comimos y bebimos con él después que se levantó de entre los muertos” (Hechos 10:40, 41). ¿Por qué no llegó a saber todo el pueblo que Jesús había resucitado? Según el Evangelio de Mateo, cuando sus enemigos religiosos se enteraron de su resurrección, no quisieron que la noticia se supiera (Mateo 28:11-15).
Y Jesús, ¿quería que su resurrección fuera un secreto? No. Pedro dijo: “Nos ordenó que predicáramos al pueblo y que diéramos testimonio cabal de que este es Aquel de quien Dios ha decretado que sea juez de vivos y de muertos” (Hechos 10:42). Y eso es precisamente lo que los verdaderos cristianos han estado haciendo hasta el día de hoy.