lunes, 24 de octubre de 2016

¿Quién soy en realidad? ,Respuestas a 10 preguntas de los jóvenes PARTE I

A una chica joven le ofrecen una botella de cerveza abierta y ella se lo está pensando

¿TÚ QUÉ HARÍAS?

Imagina esta situación: Karen lleva unos diez minutos en una fiesta y, de repente, oye una voz conocida detrás de ella:
“¿Qué haces ahí sola?”.
Cuando mira hacia atrás, ve a su amiga Jessica, que viene con dos cervezas. Le ofrece una y le dice: “Ya no eres una niña. Puedesdivertirte un poco, ¿no?”.
Karen no quiere tomar alcohol porque es menor de edad, pero tampoco quiere que su amiga piense que es una aburrida. Además, Jessica es una buena chica. Si ella bebe, no será tan malo. “Solamente es una cerveza —piensa—. No es como tomar drogas”.
Si fueras Karen, ¿qué harías?

PÁRATE A PENSAR

Para tomar buenas decisiones en situaciones como esta, necesitas tener una identidad. La identidad es un sentimiento que te dice quién eres y cuáles son tus valores. Tener esto claro te protege y te da fuerzas para controlar tu vida en vez de dejar que otros lo hagan por ti (1 Corintios 9:26, 27).
¿Cómo puedes conseguir esa fortaleza? Para empezar, analizando las siguientes preguntas.

 1. ¿CUÁLES SON MIS PUNTOS FUERTES?

Si sabes cuáles son tus puntos fuertes, es decir, tus talentos y cualidades, tendrás más confianza en ti mismo.
EJEMPLO BÍBLICO. El apóstol Pablo escribió: “Aunque yo sea inexperto en el habla, ciertamente no lo soy en conocimiento” (2 Corintios 11:6). Como conocía muy bien las Escrituras, se mantuvo firme cuando lo criticaron. No permitió que los comentarios negativos le hicieran perder la confianza en sí mismo (2 Corintios 10:10; 11:5).
ANALÍZATE. Escribe un talento o habilidad que tengas.
Ahora anota una de tus mejores cualidades (por ejemplo, si eres bondadoso, generoso, confiable o puntual).

2. ¿CUÁLES SON MIS PUNTOS DÉBILES?

Tal como una cadena se rompe por su eslabón más débil, tú podrías perder en un instante tu identidad, es decir, olvidarte de quién eres, si te dejas dominar por tus puntos débiles.
EJEMPLO BÍBLICO. Pablo conocía sus debilidades. Por eso escribió: “Verdaderamente me deleito en la ley de Dios conforme al hombre que soy por dentro, pero contemplo en mis miembros otra ley que guerrea contra la ley de mi mente y que me conduce cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros” (Romanos 7:22, 23).
ANALÍZATE. ¿Qué punto débil necesitas aprender a controlar?

 3. ¿QUÉ OBJETIVOS TENGO?

¿Subirías a un taxi y le pedirías al conductor que diera vueltas a la manzana hasta que se quedara sin gasolina? Eso sería absurdo, ¿verdad? Y además te saldría muy caro.
¿Cuál es la lección? Si te pones objetivos en la vida, no estarás dando vueltas sin sentido. Sabrás hacia dónde vas y cómo llegar.
EJEMPLO BÍBLICO. Pablo escribió: “Yo no corro sin una meta” (1 Corintios 9:26La Palabra de Dios para Todos). En vez de ir sin rumbo por la vida, dejando que las cosas siguieran su curso, Pablo se puso objetivos y dedicó su vida a alcanzarlos (Filipenses 3:12-14).
ANALÍZATE. Escribe tres objetivos que te gustaría alcanzar en este año.

4. ¿EN QUÉ CREO?

Un árbol de raíces profundas aguanta un viento fuerte
Si tienes clara tu identidad, serás como un árbol de raíces profundas que aguanta fuertes tormentas.
Si no estás convencido de lo que crees, serás una persona indecisa. Cambiarás constantemente para parecerte a tus amigos, tal como el camaleón cambia de color para adaptarse a su entorno. Quien actúa así no tiene una identidad propia.
Por el contrario, si eres fiel a tus ideas —sin importar lo que hagan los demás—, no perderás tu identidad.
EJEMPLO BÍBLICO. Probablemente, Daniel solo era un adolescente cuando lo separaron de su familia. A pesar de ello, “se resolvió en su corazón” a obedecer las leyes de Dios (Daniel 1:8). Se negó a perder su identidad y vivió fiel a sus convicciones.
ANALÍZATE. ¿En qué crees? Por ejemplo: ¿Crees en Dios? ¿Por qué? ¿Qué te ha convencido de que existe?
¿Piensas que las normas morales de Dios te benefician? ¿Por qué?
A fin de cuentas, ¿qué prefieres ser: una hoja que se lleva el viento, o un árbol que resiste hasta las tormentas más fuertes? Si quieres ser como el árbol, esfuérzate por reafirmar tu identidad. Esto te ayudará a responder a la pregunta: ¿Quién soy en realidad?

lunes, 17 de octubre de 2016

¿Es Dios el culpable del sufrimiento?

Lo que dice la Biblia
“¡Lejos sea del Dios verdadero el obrar inicuamente, y del Todopoderoso el obrar injustamente!” (Job 34:10). Dios no es el responsable de la maldad y el sufrimiento que hay en el mundo.
¿Qué más dice la Biblia?
  • Satanás, “el gobernante del mundo”, es el principal responsable del sufrimiento (Juan 14:30).
  • La maldad y el sufrimiento a veces también se deben a las malas decisiones que toma la gente (Santiago 1:14, 15).

¿Dejaremos de sufrir algún día?

Lo que algunas personas creen. Hay quien cree que los seres humanos pueden acabar con el sufrimiento si hacen un esfuerzo conjunto, mientras que otros no tienen muchas esperanzas de que las cosas mejoren de manera drástica. ¿Usted qué opina?
Lo que dice la Biblia
Dios acabará con el sufrimiento. “La muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor” (Revelación [Apocalipsis] 21:3, 4).
¿Qué más dice la Biblia?
  • Mediante Jesús, Dios borrará todo el sufrimiento que ha provocado el Diablo (1 Juan 3:8).
  • La Tierra estará llena de personas buenas que vivirán para siempre (Salmo 37:9-11, 29).

martes, 11 de octubre de 2016

¿Puede la Biblia ayudarme a mí?

Da consejos para la vida diaria. La Biblia nos aconseja sobre asuntos muy personales y sobre temas variados.
Un matrimonio joven de Asia comprobó lo buenos que son los consejos bíblicos. Como a muchos recién casados, les costó adaptarse el uno al otro y tener buena comunicación. Pero empezaron a poner en práctica lo que leían en la Biblia. ¿Cuál fue el resultado? Vicent, el esposo, explica: “Lo que leí en la Biblia me ayudó a afrontar los retos del matrimonio con amor. Poner en práctica esos consejos nos ha hecho felices”. Su esposa, Annalou, lo confirma: “Leer ejemplos bíblicos nos ayudó mucho. Ahora soy una esposa feliz y estoy contenta con las metas que tenemos en común”.
Ayuda a conocer a Dios. Además de lo que Vicent comenta sobre su matrimonio, añade: “Gracias a la lectura de la Biblia, me siento más cerca que nunca de Jehová”. Este comentario destaca un punto clave: la Biblia puede ayudarlo a usted a conocer mejor a Dios. Al hacerlo, no solo se beneficiará de los consejos que él ofrece, sino que también llegará a ser su amigo. Y descubrirá que en su Palabra nos habla de un futuro mejor, en el que podremos disfrutar para siempre de la vida de verdad (1 Timoteo 6:19). Eso es algo que ningún otro libro puede ofrecerle.
Si empieza a leer la Biblia y hace de ello un hábito, usted también podrá mejorar su vida ahora y conocer mejor a Dios. Sin embargo, es probable que le surjan muchas preguntas al leerla. Cuando le pase eso, recuerde el buen ejemplo de un funcionario etíope que vivió hace más de dos mil años. Este hombre tenía muchas preguntas sobre las Escrituras. Felipe, discípulo de Jesús, le preguntó si entendía lo que estaba leyendo, y él le contestó: “¿Realmente, cómo podría hacerlo, a menos que alguien me guiara?”. * A continuación, permitió que Felipe, quien era un buen maestro, lo ayudara (Hechos 8:30, 31, 34). Igualmente, si usted desea comprender mejor la Biblia, lo invitamos a rellenar un formulario en Internet en jw.org o a escribir a la dirección más cercana de las que se mencionan en esta revista. También puede ponerse en contacto con los testigos de Jehová de la zona donde vive o visitar un Salón del Reino. Lo animamos a que consiga una Biblia hoy mismo y deje que esta mejore su vida.
Si tiene dudas de que la Biblia sea confiable, vea el video ¿Por qué podemos confiar en que la Biblia dice la verdad? Para encontrarlo, vaya al sitio jw.org, haga clic en “Buscar contenido” y escriba el título del video.

jueves, 6 de octubre de 2016

Supo que había agradado a Dios

ENOC tenía unos 365 años, cuatro veces más de lo que hoy consideramos una vida larga. Aunque a nosotros nos cueste creerlo, en aquel entonces alguien de esa edad no era un anciano. Hace 5.000 años, la gente vivía mucho más que ahora. Por ejemplo, Adán, el primer hombre, tenía más de 600 años cuando nació Enoc y siguió viviendo otros 300, y algunos de sus descendientes incluso vivieron más que él. Así que, con 365 años, Enoc aún estaba en forma, con toda una vida por delante. Sin embargo, no viviría mucho más.
Al parecer, estaba en peligro de muerte. Podemos imaginarlo huyendo, incapaz de quitarse de la cabeza la reacción de la gente al mensaje divino que acababa de darles. Sus rostros estaban desencajados por la rabia. Esas personas lo odiaban, despreciaban su mensaje y aborrecían al Dios que lo había enviado. Claro, no podían atacar a Jehová, el Dios de Enoc, pero sí podían atacar a su mensajero. Enoc quizás se preguntaba si volvería a ver a su familia. ¿Estaría pensando en su esposa y sus hijas? ¿En su hijo Matusalén? ¿O tal vez en su nieto Lamec? (Génesis 5:21-23, 25). ¿Sería este su fin?
La vida de este personaje bíblico es un poco enigmática. En la Biblia solo se le menciona en tres breves ocasiones (Génesis 5:21-24;Hebreos 11:5; Judas 14, 15). Con todo, estos pocos versículos nos dan las pinceladas necesarias para hacernos una imagen de cómo fue este hombre de fe. ¿Tiene usted que mantener a una familia? ¿O alguna vez ha tenido que defender lo que sabe que es correcto? En ese caso, aprenderá mucho del gran ejemplo de fe de Enoc.

“ENOC SIGUIÓ ANDANDO CON EL DIOS VERDADERO”

En los días de Enoc, el mundo iba de mal en peor. Es cierto que los seres humanos —la séptima generación en la línea de Adán— estaban mucho más cerca de la perfección física que habían perdido Adán y Eva, y por eso vivían tantos años. Pero su moralidad y espiritualidad eran un auténtico desastre. La gente era muy violenta, una tendencia que había empezado en la segunda generación, cuando Caín mató a su hermano Abel. Al parecer, uno de los descendientes de Caín presumió de ser aún más violento y vengativo que el propio Caín. Durante la tercera generación surgió una nueva forma de maldad. La gente empezó “a invocar el nombre de Jehová”, pero no para adorarlo. Por lo visto, usaban el sagrado nombre de Dios con falta de respeto (Génesis 4:8, 23-26).
Esa forma de religión falsa imperaba en aquella época, por lo que Enoc tuvo que tomar una decisión. ¿Sería como el resto de la gente? ¿O buscaría a Jehová, el Dios verdadero, quien había hecho el cielo y la Tierra? Seguramente le conmovía mucho el ejemplo de Abel, quien había muerto como mártir por adorar a Jehová de la manera que a Él le agradaba. Enoc decidió imitar su fe. En Génesis 5:22 leemos: “Enoc siguió andando con el Dios verdadero”. Esta extraordinaria declaración hace  que destaque como un hombre devoto en un mundo alejado de Dios. Él es el primer ser humano al que la Biblia describe de esta manera.
Ese mismo versículo dice que siguió andando con Jehová después de que nació su hijo Matusalén. Así que, con aproximadamente 65 años de edad, Enoc era padre de familia. Aunque la Biblia no menciona el nombre de su esposa ni cuántos hijos tuvo, sabemos que se casó y que tuvo “hijos e hijas”. Para que se diga que un padre anda con Dios mientras cría una familia, debe cuidar de los suyos como Dios aprueba. Enoc entendía que Jehová esperaba que fuera fiel a su esposa (Génesis 2:24). Y seguro que hizo todo lo posible para enseñar a sus hijos a amar a Jehová. ¿Cuál fue el resultado?
La Biblia no da muchos detalles. De hecho, no dice nada sobre la fe de su hijo Matusalén, el personaje bíblico que vivió más tiempo y que murió el mismo año en que ocurrió el Diluvio. Pero sí sabemos que su nieto Lamec —hijo de Matusalén con quien Enoc coincidió por más de cien años— fue un hombre con una fe sobresaliente, pues Jehová hizo que pronunciara una profecía sobre su propio hijo, Noé, que se cumplió después del Diluvio. Noé también destacó por ser un hombre que andaba con Dios, como su bisabuelo Enoc. A pesar de que nunca llegaron a conocerse, Enoc le dejó un gran legado. Tal vez sus familiares le hablaron a Noé de él. Pudo haber sido su padre, Lamec, o su abuelo Matusalén o hasta Jared, el padre de Enoc, quien murió cuando Noé tenía 366 años de edad (Génesis 5:25-29; 6:9; 9:1).
¡Qué diferentes fueron Adán y Enoc! Aunque Adán era perfecto, pecó contra Jehová y les dejó a sus descendientes un mundo lleno de violencia y miseria. En cambio, aunque Enoc fue imperfecto, anduvo con Dios y les dejó a sus descendientes un ejemplo de fe. Adán murió cuando Enoc tenía 308 años de edad. ¿Habrá lamentado su familia la muerte de una persona tan egoísta como Adán? No lo sabemos. Pero, en cualquier caso, “Enoc siguió andando con el Dios verdadero” (Génesis 5:24).
Línea de tiempo que muestra cómo se traslaparon las vidas de algunos personajes bíblicos con la de Enoc
Si usted tiene una familia a su cargo, el ejemplo de fe de Enoc puede serle de gran ayuda. Aunque es esencial cuidar de la familia físicamente, más importante aún es atender sus necesidades espirituales (1 Timoteo 5:8). Para lograrlo, tiene que acompañar sus palabras con acciones. Si decide andar con Dios como hizo Enoc y obedecer los principios divinos, usted también le dejará a su familia un valioso legado: un magnífico ejemplo que imitar.

PROFETIZÓ SOBRE LA GENTE DE SU ÉPOCA

Es posible que, debido a su fe, Enoc se sintiera solo en un mundo tan apartado de Dios. Pero ¿se dio cuenta Jehová de su situación? Claro que sí. Un día, Jehová se comunicó con su siervo fiel para que diera un mensaje a la gente de su época. Con este encargo, Jehová lo nombró profeta. Enoc fue el primer profeta cuyo mensaje aparece escrito en la Biblia. Lo sabemos porque siglos después,  Judas, medio hermano de Jesús, escribió por inspiración las palabras de la profecía de Enoc. *
¿Qué profetizó Enoc? Dijo lo siguiente: “¡Miren! Jehová vino con sus santas miríadas, para ejecutar juicio contra todos, y para probar la culpabilidad de todos los impíos respecto a todos sus hechos impíos que hicieron impíamente, y respecto de todas las cosas ofensivas que pecadores impíos hablaron contra él” (Judas 14, 15). Quizás lo primero que le llame la atención es que Enoc habló en pasado, como si Dios ya hubiera hecho lo que se menciona en la profecía. Este es un estilo que utilizaron muchos profetas. Al decirlo así, daban a entender que era tan seguro que esa profecía se cumpliría que podía hablarse de ella como si ya hubiera sucedido (Isaías 46:10).
Enoc le predica a gente malvada
Enoc proclamó con valor el mensaje de Dios en un mundo violento.
Es posible que Enoc tuviera que predicar este mensaje a toda la gente. ¿Qué supuso para él esta comisión? Fíjese en lo contundente que era el mensaje. Repitió varias veces la palabra “impíos” para calificar a las personas que no respetaban a Dios, sus actos y su forma de hacer las cosas. Esta profecía afirmaba que el mundo que habían construido desde la rebelión de Edén estaba completamente corrompido y que tendría un fin catastrófico. Jehová iba a destruirlo con sus “santas miríadas”, es decir, su ejército de ángeles preparados para la batalla. Enoc predicó con valor esta advertencia, y por si fuera poco, lo hizo solo. Por eso, no nos extrañaría que el joven Lamec observara con respeto y admiración a su valiente abuelo.
Pensar en la fe de Enoc hace que nos preguntemos si vemos el mundo como Dios lo ve. El mensaje que Enoc predicó sigue estando vigente; es tan válido hoy como lo fue en su época. La advertencia que él dio se cumplió cuando Jehová trajo el Diluvio y acabó con el mundo corrupto de los días de Noé. Ese suceso fijó un modelo de una destrucción aún mayor que está por llegar (Mateo 24:38, 39; 2 Pedro 2:4-6). En la actualidad, Dios también está listo para atacar con sus santas miríadas y ejecutar así su justa sentencia contra este mundo malvado. Tomemos a pecho el mensaje de Enoc y avisemos a otras personas. Puede que nuestra familia y amigos no nos apoyen y que en ocasiones nos sintamos solos. Pero Jehová nunca abandonó a Enoc y nunca abandonará a quienes le sirven fielmente.

“FUE TRANSFERIDO PARA QUE NO VIERA LA MUERTE”

¿Cómo murió Enoc? En cierta forma, podríamos afirmar que su muerte es más enigmática que su vida. El relato de Génesis sencillamente dice: “Enoc siguió andando con el Dios verdadero. Entonces no fue más, porque Dios lo tomó” (Génesis 5:24). ¿En qué sentido lo tomó Dios? El apóstol Pablo explicó tiempo después: “Por fe Enoc fue transferido para que no viera la muerte, y no fue hallado en ningún lugar, porque Dios lo había transferido; porque antes de su transferencia tuvo el testimonio de haber sido del buen agrado de Dios” (Hebreos 11:5). ¿Qué quiso decir Pablo con la expresión “fue transferido para que no viera la muerte”? Algunas traducciones de la Biblia dicen que Dios se llevó a Enoc al cielo, pero eso no es posible porque la Biblia muestra que Jesucristo fue el primer ser humano que resucitó para vivir en el cielo (Juan 3:13).
Entonces, ¿en qué sentido fue Enoc “transferido para que no viera la muerte”? Es probable  que Jehová lo transfiriera de la vida a la muerte con delicadeza, librándolo de una muerte violenta. Pero ¿cómo supo Enoc, justo antes de morir, que había “sido de buen agrado a Dios”? Es posible que Dios le permitiera ver en una visión la Tierra convertida en un paraíso. Después de esta clara prueba de la aprobación de Jehová, Enoc se durmió en la muerte. El apóstol Pablo habló de Enoc y de otros hombres y mujeres fieles, y escribió: “En fe murieron todos estos” (Hebreos 11:13). Después de su muerte, sus enemigos quizás buscaron su cuerpo, pero fueron incapaces de encontrarlo porque Jehová seguramente lo hizo desaparecer. Así evitó que lo trataran con falta de respeto o que lo utilizaran en sus ritos religiosos. *
Teniendo esos datos presentes, tratemos de imaginar cómo fueron los últimos instantes de su vida. Piense en lo siguiente, pero recuerde que es solo una posibilidad. Enoc está huyendo, ya casi no le quedan fuerzas. Lo persigue una chusma enfurecida por el mensaje que acaban de escuchar. Ahora, Enoc encuentra un lugar donde esconderse y descansar, pero está seguro de que pronto lo encontrarán. Sabe que lo van a matar, que no le tendrán piedad. Y, mientras recupera el aliento, le ora a Dios. Entonces lo arropa una profunda sensación de calma y una visión lo lleva a un lugar lejano.
Enoc se esconde en una cueva mientras pasan sus perseguidores
A Enoc le esperaba una muerte violenta cuando “Dios lo tomó”.
En ella descubre un mundo completamente diferente al suyo. Le parece que es tan hermoso como el jardín de Edén, pero aquí no hay querubines vigilando para impedir que los seres humanos entren. Ve a muchos hombres y mujeres rebosantes de salud y energía. Todos viven en paz. No queda rastro del odio ni de la persecución religiosa que Enoc ha sufrido en carne propia. Gracias a esta visión, ahora Enoc tiene la certeza de que Jehová lo ama y de que está contento con él. Sabe que ese es su sitio; que ese será su hogar. A medida que la paz inunda sus sentidos, Enoc cierra los ojos y da su último suspiro.
Desde entonces, sigue dormido en la muerte, protegido en la infinita memoria de Jehová. Como prometió Jesús años después, llegará el día en el que todos los que están en la memoria de Dios escucharán su voz, la de Cristo, saldrán de sus tumbas y abrirán nuevamente los ojos en un hermoso y pacífico nuevo mundo (Juan 5:28, 29).
¿Le gustaría estar allí? ¡Qué emocionante será conocer a Enoc! Piense en cuántas cosas interesantes podremos aprender de él. Nos contará si los últimos momentos de su vida fueron como nosotros nos los imaginamos. Pero hay algo que es necesario que aprendamos de él desde ahora. Después de hablar de Enoc, el apóstol Pablo dijo que “sin fe es imposible serle de buen agrado” a Dios (Hebreos 11:6). ¡Qué poderosa razón para imitar el ejemplo de fe del valiente Enoc!

lunes, 3 de octubre de 2016

¿Es importante entender bien la Biblia?

Cuando una niña vio que el humo que salía de las chimeneas de una fábrica tenía forma de nubes de algodón, pensó que se trataba de una fábrica de nubes. Una equivocación así de pequeña por parte de un niño puede ser hasta graciosa. Sin embargo, hay equivocaciones que pueden afectar nuestra vida. Por ejemplo, leer mal la etiqueta de un medicamento podría tener graves consecuencias.
Si el malentendido tiene que ver con asuntos espirituales, puede ser aún más serio. Por poner un caso: hubo personas que no entendieron bien unas enseñanzas de Jesús (Juan 6:48-68). Fue una lástima que, en vez de aprender más, rechazaran todo lo que él enseñó.
¿Lee usted la Biblia en busca de guía? Eso es excelente. Pero ¿sabía que mucha gente interpreta mal algunos pasajes cuando la lee? Analicemos tres de los malentendidos más frecuentes.
  • Algunas personas no entienden bien el mandato “teme al Dios verdadero” (Eclesiastés 12:13). Suponen que se refiere a tenerle un miedo enfermizo. Pero Dios no quiere que las personas que le sirven se sientan así. Él nos dice: “No tengas miedo, porque estoy contigo. No mires por todos lados, porque soy tu Dios. Yo ciertamente te fortificaré. Yo cierta y verdaderamente te ayudaré” (Isaías 41:10). Temer a Dios sencillamente significa admirarlo y tenerle profundo respeto.
  • El planeta Tierra envuelto en llamas
    ¿Será la Tierra destruida por fuego?
    Otros lectores malinterpretan estas palabras: “Para todo hay un tiempo señalado, [...] tiempo de nacer y tiempo de morir” (Eclesiastés 3:1, 2). Llegan a la conclusión de que Dios ha fijado el momento exacto en el que cada ser humano morirá. Pero, en realidad, ese pasaje habla del ciclo de la vida y de que la muerte nos espera a todos. La Palabra de Dios también enseña que las decisiones que tomemos influirán en la duración de nuestra vida. Por ejemplo, dice que temer a Dios prolonga la vida (Proverbios 10:27; Salmo 90:10; Isaías 55:3). ¿En qué sentido? Pues bien, el respeto a Dios nos motivará a evitar prácticas dañinas, como el alcoholismo y la inmoralidad sexual (1 Corintios 6:9, 10).
  • Hay quienes se toman la Biblia al pie de la letra cuando dice que los cielos y la Tierra “están guardados para fuego”; por eso creen que Dios va a destruir nuestro planeta (2 Pedro 3:7). Pero él promete que nunca permitirá que la Tierra sea destruida. Dios “ha fundado la tierra sobre sus lugares establecidos; no se le hará tambalear hasta tiempo indefinido, ni para siempre” (Salmo 104:5;Isaías 45:18). Es este mundo corrupto —el sistema, no el planeta— lo que será destruido para siempre, como si fuera devorado por el fuego. Por otro lado, cuando se habla del cielo en sentido literal, se refiere al que podemos ver, al universo y sus estrellas, o a la morada de Dios. Ninguno de estos cielos será destruido.

¿POR QUÉ SE MALINTERPRETA A VECES LA BIBLIA?

Como muestran los ejemplos anteriores, la gente interpreta mal algunas porciones de la Biblia. ¿Por qué permitiría eso Dios? Alguien podría pensar: “Si Dios lo sabe todo y es el ser más inteligente que existe, ¿por qué no hizo la Biblia de forma que todo el mundo pudiera entenderla fácilmente?”. Veamos tres razones por las que se suele malinterpretar este libro.
  1. La Biblia está diseñada para que la entiendan personas humildes dispuestas a aprender. Jesucristo le dijo a su Padre: “Te alabo públicamente, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque  has escondido cuidadosamente estas cosas de los sabios e intelectuales y las has revelado a los pequeñuelos” (Lucas 10:21). La Biblia fue escrita de forma que solo pudieran entender su mensaje quienes tuvieran la actitud correcta. Los “sabios e intelectuales”, que suelen ser orgullosos, tienden a malinterpretarla. Pero las personas que la leen con una actitud humilde y con el deseo de aprender —como los “pequeñuelos”— tienen la recompensa de comprender mejor el mensaje de Dios. Sin duda, Dios diseñó la Biblia de manera magistral.
  2. La Biblia es para quienes desean de corazón que Dios los ayude a entenderla. Jesús dijo que las personas necesitarían ayuda para entender bien sus enseñanzas. Pero ¿cómo la recibirían? “El ayudante, el espíritu santo, que el Padre enviará en mi nombre, ese les enseñará todas las cosas”, explicó Jesús (Juan 14:26). De modo que Dios proporciona su espíritu santo —es decir, su poderosa fuerza activa— para ayudar a la gente a entender lo que dice la Biblia. Sin embargo, no les da su espíritu a quienes no confían en su ayuda, y por eso la Biblia no les resulta fácil de entender. El espíritu santo también hace que cristianos con más conocimiento vengan en auxilio de quienes desean tener mayor comprensión (Hechos 8:26-35).
  3. Hay algunos pasajes de la Biblia que los seres humanos solo entienden cuando llega el momento adecuado. Por ejemplo, al profeta Daniel se le mandó escribir un mensaje para el futuro. Un ángel le dijo: “Daniel, haz secretas las palabras y sella el libro, hasta el tiempo del fin”. A lo largo de los siglos, muchas personas han leído el libro bíblico de Daniel, pero sin lograr entenderlo. De hecho, ni siquiera el propio Daniel entendió todo lo que había escrito, por lo que reconoció humilde: “Oí, pero no pude entender”. Con el tiempo, la gente llegaría a entender correctamente la profecía que Dios le había dado, pero sería en el período de la historia que Dios escogiera. El ángel le explicó: “Anda, Daniel, porque las palabras quedan secretas y selladas hasta el tiempo del fin”. ¿Quiénes las entenderían? “Ningún inicuo entenderá; pero los que tengan perspicacia entenderán” (Daniel 12:4, 8-10). Así que Dios no revela el significado de algunos pasajes bíblicos hasta que llega el momento justo.
¿Hemos malinterpretado la Biblia alguna vez los testigos de Jehová porque no era el momento adecuado? Sí. Pero al llegar el tiempo de Dios para aclarar ciertos temas, ajustamos nuestro entendimiento de inmediato. Creemos que así imitamos a los apóstoles de Jesús, que fueron humildes y modificaron su manera de pensar cuando él les hizo ver que estaban equivocados (Hechos 1:6, 7).
Sin duda, la ocurrencia de aquella niña sobre el origen de las nubes fue una simple confusión. Ahora bien, lo que enseña la Biblia es trascendental para cada uno de nosotros, y su mensaje es demasiado importante como para intentar entenderlo leyéndola por nuestra cuenta. Así que lo animamos a que busque ayuda para entender lo que lee. Busque a quienes estudian la Biblia con una actitud humilde, confían en la guía del espíritu santo de Dios para entenderla y están convencidos de que vivimos en un punto de la historia en el que Dios quiere que entendamos su mensaje como nunca antes. Si lo desea, hable con los testigos de Jehová o lea el fruto de su cuidadosa investigación, que aparece publicado en el sitio de Internet jw.org. La Biblia promete: “Si, además, clamas por el entendimiento [...,] hallarás el mismísimo conocimiento de Dios” (Proverbios 2:3-5).